La Salud Se Reciente

¿Cuándo estamos enfermos?

Las personas que pueden realizar cualquier actividad diaria con soltura, que resuelven sus problemas con decisión, llevan a cabo proyectos y viven plenamente satisfechas son personas sanas. En una situación normal el trabajo y el descanso se juntan en una forma equilibrada y natural. Cuando este equilibrio se rompe por cualquier causa, es cuando decimos que estamos enfermos.

La enfermedad es la pérdida de salud. Las personas que se quejan por cualquier enfermedad no pueden realizar sus tareas cotidianas con normalidad y su estado físico se ve alterado. Es cuando hay que tomar las medidas necesarias para recuperar la salud.


Existen dos tipos de enfermedades: las físicas y las psicológicas.

Las enfermedades físicas son muchas, por lo que solo veremos las que son producidas por microorganismos, ya sean virus (como las paperas y el sarampión) o bacterias, y las que afectan a un determinado órgano.

Las enfermedades psicológicas que afectan a la mente son igual o más importantes que las físicas. El ritmo de vida actual provoca que muchas personas se vean afectadas por una depresión nerviosa. Esta enfermedad es una de las más comunes de nuestra época, provoca que el enfermo entre en un estado de angustia, temor, tristeza y abatimiento.

Recordemos que...


Aprendamos juntos


La persona que nos receta y está con nosotros cuando se nos presenta algún problema de salud es nuestro médico de cabecera, esa persona que conoce los factores orgánicos y psicológicos que determinan la complexión física de sus enfermos. El arma más poderosa del médico es la relación que tiene con el enfermo y la confianza que tiene éste con el médico.

El médico de cabecera tiene una continua atención con sus pacientes que termina solo cuando es necesario que el enfermo sea atendido por un especialista o es internado en un hospital, pero apesar de eso el médico sigue el curso de la enfermedad de su paciente para comprender posteriores complicaciones

Nuestro médico debe ser como un miembro más de nuestra familia, encargardo de mantener nuestra salud





Alguna vez te has preguntado ¿cómo debemos comportarnos antes, durante y después de un exámen médico?

Ante todo hay que acudir al médico con un sentimiento de confianza absoluta, confianza en nosotros mismos y en nuestro médico, quien mejor puede ayudarnos.

Antes del Exámen
Debemos agrupar en nuestra mente las razones por las que vamos a consultar al médico y los más mínimos detalles de nuestra enfermedad para exponerlos durante la consuta. De ello depende el diagnóstico y el tratamiento.

Durante el Exámen

Debemos recordar que el médico es una persona que solo busca ayudarnos. A él no le podemos ocultar nada, por el contrario, debemos contestar de forma clara todas las preguntas que nos formule. Cuando el médico nos examina, debemos estar relajados, realizando todos los movimientos que nos indique como toser, respirar profundo, etc.

Después del Exámen
Al terminar la consulta, el médico establece sus prescripciones: análisis de sangre, alguna radiografia, etc, y quizá también una dieta adecuada. Es impresindible seguir todas las prescripciones dadas, ya que es la única forma de poder juzgar la eficacia de un tratamiento. Antes de despedirnos del médico debemos asegurarnos de que sus prescripciones han quedado perfectamente claras, sobre todo en lo que concierne a medicamentos y forma de administrarlos, también es necesario preguntarle ¿cómo y dónde podremos localizarlo en caso de que surga alguna complicación?.

Recibir asistencia médica


Estar Enfermo

La fiebre es un síntoma alarmante. A los niños la fiebre les sube enseguida, pero cási siempre les baja con la misma rapidez. Aunque esto no es grave, es necesario que se le comunique al médico, ya que existe el peligro de que a partir de 40°C de temperatura se produzcan convulsiones febriles, cuyas secuelas son difíciles de calcular.

El hombre es un animal homeotermo, es deicr, lo que comúnmente se denomina de "sangre caliente". Ello quiere decir que el hombre es capaz de regular mediante una serie de mecanismos biológicos, su temperatura corporal para mantenerla constante (independientemente del calor o frío que haga en el exterior).

Cuando estos mecanismos no funcionan se produce la fiebre, signo evidente de que se ha roto el equilibrio fisiológico de nuestro cuerpo.

La temperatura corporal se mide con los llamados termómetros clínicos. Están formados por un tubo capilar de cristal graduado de 34°C a 42°C, que termina en un depósito que contiene mercurio. Este elemento químico (que tiene la propiedad de dilatarse con facilidad por efecto del calor), sube por este tubo de cristal hasta indicar la temperatura del enfermo. Este tipo de termómetro se denomina de máxima; esto quiere decir, que cuando al usarlo se alcanza una temperatura determinada, el mercurio no baja al depósito inferior a no ser que se sacuda varias veces con fuerza. La temperatura se toma al enfermo por la mañana, antes del aseo personal, y por la tarde antes de cenar. Cuando señala más de 37,5°C se puede afirmar que el enfermo tiene fiebre.


Cuando la Fiebre Sube...

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